
Cortesía de Food & Spirits Magazine
En mi casa, como en todas las casas , tenemos hambre. Y nevera. Y comida. Y ganas de hacer la comida. Pero nunca más de dos o tres de estos elementos a la vez. Asi que a veces tocas improvisar. De hecho, toca improvisar muy a menudo. Y aquí es donde entro yo, buscando como un loco por toda mi cocina, pensando qué puedo mezclar con qué. Hoy vereis como hago la cena de viernes sin despeinarme con todo lo que pillo.
Lo cierto es que, si está cocinado, yo me como casi cualquier cosa. El otro dia por ejemplo después de buscar como un desesperado, empece a cocinar. Tenia:
Puse el fuego y puse un tiro de aceite de oliva. Corté la cebolla en trozos grandes, la ternera en dados a la mitad de como estaban, los pimientos idem y el bambú, además, lo examiné, porque pueden quedar trozos de tallo duro que no se cocinan.
Se pone el fuego fuerte y se usa una paleta de madera. La carne, a dentro, se dora en un par de vueltas, se pone el bambú, y se hace saltar. Entonces es cuando puse como medio sobre de salsa Yu Hsiang y removí. Unas vueltas, el resto de verduras, y a saltar.
Yo suelo echar de todo, en este caso, pimienta blanca, jengibre y cebolla molida. Al gusto. Ten en cuenta que luego se queda en nada.
Cortesía de podchef
También puse un chorro de salsa de soja. Luego un tiro de licor para el wok, otro para mí, uno rapido de aceite que se desliza por la pared, el fuego todavía mas fuerte, a saltar un poco, y directo al plato.
¿Que fácil, no?
Luego lo sirvo todo en un plato con abundante ensalada que lleva lo normal y brotes de soja.
Consejos rápidos:
Bon apetit.

