Si, esto está hablado hasta la saciedad. Pero parece que hay unos cuantos que todavia hierven la pasta como el que hace pure de patatas. Luego, no son remilgados y se lo comen. Se comerían un bufalo con el hambre que tienen. Pero eso no siginifica que les parezca un manjar.
¿No os gustaría, para variar, que la pasta estuviera buena? ¿Y en el mismo tiempo que tardais? Pues os voy a dar unos consejos.
Antes de nada, aunque sea obvio, os recuerdo que la pasta de la que hablamos es la más típica y vendida en España, la de sémola de trigo duro. Se compra en paquetes de medio o un kilo en supermercados. En general no hay demasiada diferencia; bien conocida la más barata sabe a caviar, y mal, la pasta El Gallo sabe a lo que tengo pegado en la suela de la zapatilla. No es de esas cosas en las que merece la pena dejarse dinero. La pasta al huevo también suele estar más buena.
Lo primero es mirar las instrucciones del paquete. No hay que estudiarselas, solo hay que leerlas para hacerse una idea rápida de lo que costará. Aquí tengo un paquete que dice 100 gramos de pasta en un litro de agua para una persona. Si lo dice, es por algo. Vamos a analizar dos errores comúnes.
Así que nos ponemos manos a la obra. Cogemos un cacharro. Si hay para elegir, elegelo más plano, pero sobretodo que sea grande. Razonablemente grande. La pasta sube de tamaño, y no debe acabarse el agua. Asi que ponemos mucha agua. Al fuego fuerte y a esperar.
Cuando hierve el agua, pero hierve con ganas, echamos la sal. Hechamos bastante sal, acorde con el agua, no con la ración de pasta. Ahora puedes ponerle tambien pimienta, nuez moscada, albahaca, curry o cualquier otra ocurrencia. Sin embargo, no te pases. También es buen momento para poner algún colorante, si quieres.
Pon también aceite de oliva. De oliva, por dios, que tenemos suerte de poder cocinar en este pais con aceites de esa calidad y a ese precio. En USA suelen cocinar con mantequa y el aceite hay que importarlo desde Italia, así que imaginaos lo que debe valer. Se pone un chorrito fino que da vueltas. La cantidad la moderais con el tiempo que cae, no con el tamaño del chorro.
Ahora ya esta el agua, ya podeis poner la pasta. Medir la pasta antes es de buen cocinero creo yo, pero podeis hechar desde el paquete. La volcais toda a la vez en agua hirviendo, bajais el fuego al medio, y la removeis. No debe pegarse al fondo ni a las paredes ni entre ella, y suele ser normal porque esta muy caliente. Pero una vez se mueve, con el aceite, no tiene porque pegarse.
Dejala destapada y a fuego medio-fuerte.
La mayoria de la pasta se hace en 8 o 10 minutos. Eso es menos tiempo de lo que parece. No, no te da tiempo a ir a por el pan. Eso, de camino a casa. Los cronometros no valen de nada, porque la pasta no debe dejarse a su suerte. Cada par de minutos, le das una vueltecitlla, aunque sea con el movil en la oreja.
Es buena señal:
Es mala señal:
Y parece que ya la tenemos. La probamos; debe estar cocinada. La pasta aún cruda tiene un sabor caracteristico. Pero deber parar consistente, como dirian, un pelín dura.
Escurrela. Si eres un pro, con la tapa y volcando; si no, con un escurridor. Si dejas agua, se puede pasar mientras esperas. Tampoco la dejaria demasiado tiempo en la cazeula; se puede pegar.
La sirves. Apuntes:
Para hacer una ensalada con ella, dejala reposar un buen rato, mientras preparas el resto. Si vas a gratinarla, no tardes demasiado, y metele caña el grill superior, no vuelvas a cocinarla.
Con un poco de práctica y de cabeza, puedes preparar la pasta como un campeón con el paquete más barato del super. Incluso con mucha prisa.
¡Buen provecho!

